Acuerdo comercial con EE.UU.: podrán importarse hasta 10.000 vehículos pero cumpliendo ciertas condiciones técnicas
12 de Feb, 2026
La firma del acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos para la importación de vehículos marca un nuevo capítulo en la política automotriz local y aunque se generaron todo tipo de comentarios, polémicas y expectativas, su impacto efectivo será bastante acotado por el tamaño del cupo y las condiciones que regulan su implementación. Según indicaron desde el Gobierno, el tratado establece la posibilidad de ingresar hasta 10.000 unidades por año sin tributar arancel extrazona, un volumen que representa una porción marginal del mercado interno y que funcionará como un complemento más que como un cambio estructural en la oferta. beneficio, que todavía requiere la aprobación del Congreso Nacional para entrar en vigencia plena, permitirá la importación de vehículos fabricados en Estados Unidos bajo un régimen preferencial. Sin embargo, la magnitud del cupo -equivalente a cerca del 1,7% del total de las ventas anuales en Argentina- limita el potencial de impacto comercial, especialmente en comparación con el programa vigente para híbridos y eléctricos, que habilita el ingreso de hasta 50.000 unidades por año sin pagar el arancel extrazona del Mercosur. Además del tope de unidades, el acuerdo introduce ciertas restricciones técnicas: el cupo estará disponible para automóviles nafteros de media y alta cilindrada, vehículos diésel de gran porte, así como vehículos híbridos y eléctricos. En el caso de las versiones diésel, se establecen dimensiones mínimas superiores a los 5,5 metros de largo y los 2 metros de ancho, evitando competir así, por ejemplo, con las pick ups compactas y medianas producidas en la región, como Hilux, Ranger, Amarok o S10, incluso cuando cumplen con los parámetros de motorización. El cupo podrá ser aprovechado tanto por marcas estadounidenses -como Ford, General Motors o Stellantis- como por otros fabricantes que produzcan en territorio norteamericano, entre ellos Toyota, Honda, Volkswagen, BMW, Mercedes-Benz, Hyundai o Nissan. También se abre la posibilidad para empresas especializadas en EV’s, como Tesla o Rivian, aunque en estos casos será necesario contar con certificaciones técnicas oficiales del fabricante ante la ausencia de importadores formales en el país. A diferencia de otros regímenes de importación, la distribución de las 10.000 unidades no estará segmentada entre terminales locales e importadores independientes. La reglamentación establece un criterio de asignación por orden de llegada a la Aduana, un esquema que podría favorecer a empresas con mayor capacidad logística, financiera y de volumen, lo que a la vez podría desencadenar una competencia desigual entre filiales oficiales e importadores más pequeños. Fuente: Infobae.
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